Calumnia: En la NKT son unos asesinos

Verdad: La NKT jamás ha asesinado a nadie. Es una acusación muy irresponsable dirigida únicamente a desacreditarla por su oposición a la prohibición de practicar Doryhe Shugden impuesta por el Dalai Lama.
Va en contra de los valores esenciales del budismo y, por lo tanto, de la NKT, matar o dañar a cualquier ser. Uno de los compromisos del refugio budista es no perjudicar a los demás. El propio Buda dijo que los que perjudican a los demás no son aprendices de la virtud (es decir, no son sus discípulos).
Esta calumnia tiene su origen en unas falsas acusaciones dirigidas hace doce años contra los practicantes de Doryhe Shugden, a quienes se les atribuyeron tres asesinatos cometidos en Dharamsala. Tras varios días de investigación, la policía no encontró ninguna prueba que relacionara los crímenes con ningún practicante de Doryhe Shugden, por lo que el caso se cerró. Al parecer, la víctima principal tenía muchos enemigos entre la comunidad tibetana debido a sus abiertas opiniones sobre la política y la guerrilla tibetanas. Sin embargo, y con el único objeto de difamar a los practicantes de Doryhe Shugden, el gobierno tibetano en el exilio y algunos de sus partidarios occidentales han seguido propagando esta calumnia. Para más información, puedes visitar www.WisdomBuddhaDorjeShugden.org
