Calumnia: La NKT deposita una confianza excesiva en un único maestro

Verdad: ¡Qué curioso que nadie acuse nunca a los seguidores del Dalai Lama de actuar de esta manera!

Quizá se esté desfigurando la enseñanza sobre la confianza en el Guía Espiritual, común a todas las tradiciones mahayanas. La NKT no da más énfasis a esta enseñanza que cualquier otra tradición budista tibetana o incluso budista mahayana. Esta meditación proviene de Buda Shakyamuni y ha sido transmitida por todos los maestros mahayanas, incluyendo a Atisha y a Yhe Tsongkhapa, como parte del Lamrim (etapas del camino).

 

En la NKT siempre se hace referencia a Buda Shakyamuni como el fundador del budismo y solo él es la máxima autoridad. Además, Gueshe Kelsang, que se retira en el 2009, ha establecido un sistema de elección democrática de un nuevo director espiritual general como su sucesor (quien ocupará su cargo durante cuatro años, tras los cuales será elegida otra persona).

Un maestro válido se define como aquél que conoce por completo y de manera inequívoca los objetos que han de abandonarse y los que han de practicarse y que, motivado por su compasión, revela este conocimiento a los demás. Buda es el ejemplo supremo de maestro válido. Si encontramos un maestro así podemos depositar por completo y sin reservas nuestra confianza en él o en ella. Son nuestro objeto de refugio.

Es evidente que a los primeros discípulos de Buda les dio resultado esta enseñanza. Nadie consideró que los cinco discípulos que escucharon las enseñanzas de Buda en el parque de los ciervos de Sarnath estuvieran depositando una confianza excesiva en un único maestro. Por medio de esta confianza alcanzaron la liberación permanente del sufrimiento en una sola vida.

La historia del budismo mahayana está repleta de ejemplos de fieles discípulos que depositaron una confianza plena en su maestro y, como resultado, alcanzaron la iluminación. Sadaprarudita confió en Dharmodgata, Naropa en Tilopa, Dromtompa en Atisha, Khedrubyhe en Yhe Tsongkhapa y Milarepa en Marpa, por nombrar algunos ejemplos. Estos discípulos, que lograron las realizaciones más elevadas gracias a su fe, no fueron acusados de depositar una confianza excesiva en su maestro.

En Gran Tesoro de Méritos, Gueshe Kelsang explica cómo debemos confiar en un maestro y en una tradición para lograr resultados:

“La experiencia nos enseña que las realizaciones son el resultado de tener una fe profunda e inamovible y que esta fe es el resultado, a su vez, de seguir una tradición con pureza: de confiar en un Maestro, practicar únicamente sus enseñanzas y seguir a su Protector del Dharma. Si mezclamos tradiciones surgirán muchos obstáculos y tardaremos mucho tiempo en alcanzar realizaciones”.

Esto tiene mucho sentido porque no necesitamos más que un camino hacia la iluminación. Los budistas creemos que si tenemos un Guía cualificado que ha recorrido el camino espiritual y que puede mostrarnos, a través de su experiencia, cómo entrar en ese camino, avanzar por él y completarlo, ¿para qué necesitamos otro Guía?