Calumnia: La ordenación de la NKT no es válida

Verdad: Es totalmente válida porque el sistema que emplea la NKT está basado en las enseñanzas que ofreció Buda Shakyamuni sobre la ordenación, conforme a la interpretación que de ellas hizo Gueshe Potoua (1031-1106), las cuales contienen el significado esencial de toda ordenación.

Antes de juzgar si el sistema de la NKT es válido o no, es importante comprender el significado esencial de la ordenación. El mero hecho de que se diferencie del sistema de la tradición tibetana no implica que carezca de validez.

En la actualidad, en la NKT-IKBU hay alrededor de setecientos practicantes ordenados en todo el mundo. La manera de conferir la ordenación fue concebida por Gueshe Kelsang siguiendo la antigua tradición kadampa, y es muy sencilla y práctica.

El voto de ordenación se define como un voto de disciplina moral especial motivado por la renuncia y se recibe de un Preceptor de Ordenación por medio de una ceremonia ritual. Esto es común a todas las tradiciones budistas de ordenación. Puede que cambie el aspecto de la ordenación según las costumbres de la sociedad, pero mientras se mantenga su significado esencial, es totalmente válida.

El verdadero significado de la ordenación es generar la mente de renuncia (el deseo de liberarse del sufrimiento del samsara) para luego practicar el método en sí de alcanzar la liberación, denominado los tres adiestramientos superiores, es decir, las prácticas de la disciplina moral superior, la concentración superior y la sabiduría superior, hasta que se alcanza la liberación o nirvana.

Tradicionalmente, el budismo tibetano ha seguido el Sutra del vinaya, que proviene de la tradición hinayana. En el sistema del budismo tibetano, el nivel de ordenación se determina en función del número de votos. Un monje tiene la ordenación completa si mantiene 253 votos; y una monja, si mantiene 364. (Ya no existe una ordenación completa para mujeres en la tradición tibetana, por lo que las monjas tibetanas son secundarias respecto a los monjes.)

La ordenación de la NKT sigue la tradición de ordenación que explicó Gueshe Potoua y otros gueshes kadampas. Conforme a este sistema, el nivel de renuncia es lo que determina el nivel de la ordenación, y no el número de votos que mantenga el practicante. En la ordenación de la NKT, un monje o monja adquiere la “ordenación completa” y se convierte en guelong o bhikshu (monje), o en guelongma o bhikshuni (monja) cuando mantiene los diez votos de ordenación, ha generado la realización de la renuncia, esto es, el deseo espontáneo de alcanzar la liberación, y este deseo está presente en su mente en todo momento, día y noche.

La esencia de los diez votos de la ordenación de un monje o monja kadampa es la condensación de todos los votos de un monje o monja con la ordenación completa contenidos en el Sutra del vinaya. Los diez votos de ordenación provienen de otra enseñanza de Buda, del sutra mahayana denominado Sutra de la Perfección de la Sabiduría. Los votos son muy prácticos, compatibles con las normas de la sociedad occidental, y pueden integrarse fácilmente en la práctica espiritual diaria. Además, los practicantes ordenados de ambos sexos se hallan en situación de igualdad, no hay discriminación hacia las monjas.